Ser la amante, no es ser una...

Dedicado para todos los enamorados de personas que tienen su vida hecha junto a otra persona.

miércoles, 28 de julio de 2010

Empezamos de cero

Todo cambió, porque empezamos de nuevo, es decir, retomamos la relación, pero esta vez de forma distinta. Ya no era la amante escondida que nadie podía ver, ahora todo era diferente, me presentaba a algunos familiares, tíos, primos, amigos íntimos, compañeros de trabajo... La gente veía lo que pasaba, hacían muchas preguntas sobre nuestros actos, pero parece ser que los rumores no llegaban a oídos de su esposa, o al menos, eso me dio a entender él.

Pasaron varios meses, los mejores de mi vida, donde lo veía cada vez que quería, nos la pasábamos juntos, era como si fuera solo mío y nada más que mío. Sin embargo, de vez en cuando bajaba a la Tierra y me daba cuenta que todo era como un sueño, porque él seguía casado y sin intención de dejar a su esposa, me daba miedo hablar del tema y estropear los momentos bonitos que vivía junto a él.

Pero yo cada vez quería más, quería que fuera solo mío y cuando ya llevábamos cerca de dos años de relación, llena de momentos felices, sobre todo, tomé una decisión que cambiaría mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Añada su comentario