Ser la amante, no es ser una...

Dedicado para todos los enamorados de personas que tienen su vida hecha junto a otra persona.

miércoles, 23 de junio de 2010

Construyendo un castillo de naipes


Carta a carta fui construyendo mi castillo de naipes, carta a carta que fui colocando cuidadosamente. Carta que pones y se viene el castillo abajo y a empezar de nuevo. Carta a carta, comencemos de nuevo. Pero, ¿qué ocurre cuando sólo te queda una carta por poner?
Es la más difícil, sabes que arriesgas el trabajo de meses e incluso años al colocar esa carta. Pero tienes que terminar el castillo o tirar la toalla, que se caiga y no empezar más. Porque, ¿de qué sirve un castillo de naipes inacabado?

Esa era mi vida, un castillo de naipes en construcción, cartas que fui poniendo con esfuerzo, algunas de mala manera que hicieron que el castillo se cayera. Pero decidía construirlo de nuevo, meses en que el castillo se mantenía en pie. Castillo casi acabado, sin embargo, inacabado estaba. Había que terminarlo, había que colocar la última carta, no tenía sentido empezar un castillo de naipes y dejarlo sin terminar. Había que arriesgar...

Todo se cayó, todo se vino abajo como nunca lo había hecho, siempre alguna carta en pie había quedado. Ahora no, ahora todo acabó, ahora mi castillo de naipes NUNCA MÁS estará en construcción.

lunes, 21 de junio de 2010

Ser la amante no se decide

Como bien indico en el título de esta entrada, ser la amante de un hombre casado no se decide, eso sucede casi sin darte cuenta. Claro está que hay muchos casos distintos, pero hablo personalmente del mío.

En mi caso, me enamoré de un chico a primera vista, es la primera y única vez que me ha pasado. Fue verlo y sentir algo que nunca había sentido, su sonrisa me hizo enamorarme perdidamente en menos de un segundo. Solo lo vi y cruzamos un par de palabras, pero después de muchos años, no puedo olvidar ese día. A los pocos días, me enteré que estaba casado y que tenía dos hijos pequeños y el mundo se me echó encima, pero bueno, ¿qué podía importarme ese chico que apenas había visto unos minutos?

Pasaba el tiempo y aunque lo veía poco, no podía olvidarme de él y pasado seis años desde la primera vez que lo vi, decidí intentar ganarme su amistad. Quería pensar que solo me atraía su sonrisa, pero que no estaba enamorada, si no lo conocía!!! Quizás fue un error, quizás no, pero de lo que me di cuenta es que sí que lo estaba y mucho. Pasó el tiempo, me gané su amistad y no solo eso, si no su amor...

Si empecé una relación con él a pesar de saber que estaba casado es porque llevaba años enamorada de él, porque no encontraba un chico que me llegara al corazón, porque quería luchar por lo que quería y lo que quería era él.

Yo no nací pensando que algún día sería la amante de un casado, nunca lo imaginé, si me hubieran preguntado si alguna vez sería la amante de un hombre casado hace unos años, hubiese dicho que no, pero el amor me pudo más y no lo pude evitar.

Por eso digo que ser la amante no se decide, soy de las que piensa que el amor no entiende de estado civil y si te enamoras debes luchar por lo que quieres, sea casado o no. En mi caso conseguí una bonita relación de dos años, la cual nunca olvidaré, aunque no consiguiera que dejase a su esposa por mí.

sábado, 19 de junio de 2010

BIENVENIDOS


¡Hola a todos!

Mi nombre es Sara y aquí os presento mi blog en el que daremos un paseo por mi vida amorosa. Historia real o ficticia, tengamos en cuenta que no sabemos si lo que ahora estamos viviendo es un sueño o es la realidad, pero en fin, es una historia que contar y que quiero compartir con todos vosotros para que reflexionemos sobre el amor en general y sobre la vida de esta chica enamorada de un hombre casado.